No es la ciudad que nos atrapa.
Es el silencio, son nuestros pasos.
Cierro la puerta y no hay nadie,
solo pedazos de mi desparramados
por esta casa que me ve crecer.
No estoy solo si sé,
que nadie podrá mudarte en mi alma.
Un día mi hermana me comentó que había leído un artículo en donde decía que es peligroso compartir ideas, debido a que una vez que se comparten, estas se desprenden de uno y suelen tomar distintos vuelos.
Este es justamente uno de los principales motivos que me llevó a crear este espacio, compartir un manojo de ideas, y si corro con la suerte, poder perderlas.
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