martes, 15 de febrero de 2011

Quisiera compartir este video que contiene la obra Rocío en flor de Carlé Costa. Interpretada por Alfonso Bekes, un hermano de Concordia por quien guardo una profunda admiración. Despertó en mi lindas sensaciones. Paso el link: http://www.youtube.com/watch?v=sayT9CkULiA

Deseo

Parece como si nos fuéramos adormeciendo en el transcurso de los días. Vamos perdiendo contacto con nosotros, con el juego que es la cuna del deseo, y el deseo el motor de nuestros sueños. Siento que necesitamos recuperar cuanto de belleza hayamos olvidado. Volver a escuchar el deseo, encauzarlo, buscar caminos posibles. Porque ser feliz es ser sincero escuche decir de un abuelo, uno de esos tantos héroes anónimos diría Sabato, ellos que nos alumbran. Sueño con que así, podamos cambiar el curso de las cosas. Y vivir toda esperanza posible.
Abril del 2008

lunes, 14 de febrero de 2011

Sonriendo en el cielo

Lo imagino todavia entre nosotros, puedo verlo,
deslizandose por las baldosas de este mundo.
Con su paso caballero y la gracia de su persona.
No es posible creer que de verdad te has ido,
si en cada fin de año regresas.
Vivirás por siempre en tus historias,
y en cada verso de algun tango.

¿Por donde andarán sus pasos?
¿Por donde andará su risa?
Sonriendo en el cielo...
Sonriendo en el cielo...



Con profundo respeto y cariño, dedico estas lineas
en la memoria de Pelusa Galeano.
Quien fue para mi un maestro.

sábado, 12 de febrero de 2011

Palabras

"No tener maestro es no tener a quien preguntar
y más hondamente aún,
es no tener ante quien preguntarse".
Maria Zambrano
Pienso en las palabras que Rousseau les dirige a los honorables y soberanos señores de la República de Ginebra. Transito ese fragmento que guardo en mi, aquel que dice: "...es difícil que una educación en la cual el corazón tomó parte, permanezca perdida para siempre". Rousseau hablaba de su padre. Lo ponía en escena ante todos, no como un genio, un iluminado de la época, un hombre de letras como todos ellos. Lo recordaba como alguien que ejerció su respetable oficio y le enseñó la vida, la vida misma. Cuanto le debemos a nuestros padres. Pienso en la educación, tan pisoteada en estos días, y no puedo dejar de imaginarme a todos esos maestros rurales que recorren largos caminos para llegar a la escuela, a los apasionados, a todos los grandes profesores que tuve la suerte de conocer dentro y fuera de las aulas. A mis abuelos, a mis amigos que tanto me enseñan. Son todos ellos en quienes hoy pienso y me hacen creer, que no existe la posibilidad de una educación sin amor.

La casa vacía

Para Tino


No es la ciudad que nos atrapa.
Es el silencio, son nuestros pasos.
Cierro la puerta y no hay nadie,
solo pedazos de mi desparramados
por esta casa que me ve crecer.
No estoy solo si sé,
que nadie podrá mudarte en mi alma.